Cuando se entrega una obra terminada, el cliente espera que todo esté perfecto.
Pero en ocasiones, surgen problemas estructurales que pueden derivar en reclamaciones legales.
Como constructor, promotor o técnico, estar bien protegido ante este tipo de situaciones no es una opción, es una necesidad. Y las consecuencias económicas y legales pueden ser graves, y afectan no solo al proyecto, sino a tu reputación profesional.
Hoy en este artículo te contamos cómo anticiparte y defenderte frente a reclamaciones por defectos estructurales.
Verás qué responsabilidades legales existen, cómo se calculan los plazos para reclamar, qué documentación necesitas para protegerte y qué soluciones como el seguro RC para promotores y constructores te pueden cubrir ante este tipo de conflictos.
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¿Por qué son tan frecuentes las reclamaciones por defectos estructurales en obras terminadas?
Principales motivos por los que surgen reclamaciones estructurales.
- Fallos en la ejecución de la obra
- Uso de materiales inadecuados
- Deficiencias en el diseño del proyecto
- Ausencia de revisiones técnicas
- Mala planificación o control de calidad
- Daños ocultos que aparecen tras la entrega
- Falta de cobertura adecuada del seguro
Las reclamaciones por defectos estructurales son más habituales de lo que parece.
La complejidad de una obra hace que puedan producirse errores en distintas fases, desde el diseño hasta la ejecución.
Incluso con la máxima profesionalidad, siempre existe el riesgo de que aparezcan patologías estructurales no previstas.
Además, el usuario final está cada vez más informado, lo que ha incrementado el número de reclamaciones judiciales por daños en estructuras.
A esto se suma que muchos profesionales no están suficientemente cubiertos frente a estos riesgos, o bien no conocen los plazos y procedimientos legales.
Aquí es donde cobra especial importancia contar con soluciones específicas como el seguro RC para promotores y constructores, que permite minimizar el impacto de estas situaciones y actuar con respaldo legal.
Tipos de defectos estructurales más comunes y cómo afectan a la responsabilidad legal
- Grietas en muros portantes o forjados
- Asentamientos del terreno mal corregidos
- Fisuras en pilares o elementos estructurales
- Fallos en cimentaciones
- Inestabilidad en cubiertas o fachadas
- Desplomes o inclinaciones anormales
- Filtraciones por rotura de elementos de contención
Todos estos defectos pueden comprometer la seguridad del edificio y, por tanto, tienen implicaciones legales directas.
Cuando el defecto es estructural, se considera un vicio grave, y la legislación española protege al comprador con plazos amplios para reclamar.
En estos casos, tanto el promotor como el constructor, el arquitecto y el director de obra pueden ser considerados responsables.
Si no cuentas con una cobertura adecuada, puedes enfrentarte a indemnizaciones elevadas, juicios prolongados y un daño considerable a tu reputación profesional.
Aquí es donde entra en juego la prevención. En Galia Seguros te ofrecemos la ayuda que necesitas para afrontar cualquier reclamación por fallos estructurales, gracias a una cobertura legal y técnica especializada para el sector construcción.
Como correduría, trabajamos con las mejores aseguradoras para encontrar la solución que mejor se adapte a tu perfil profesional.
¿Qué se considera un defecto estructural según la ley?
Según la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), se considera defecto estructural aquel que compromete la resistencia mecánica, estabilidad y seguridad del edificio.
Afecta a elementos fundamentales de la estructura, como cimentaciones, forjados, pilares o muros de carga.
La ley distingue este tipo de daños de los puramente estéticos o de acabado, otorgando un tratamiento legal mucho más estricto y con mayores responsabilidades.
Responsabilidades legales del constructor, arquitecto y promotor ante defectos en obra
¿Quién es responsable de los defectos estructurales tras la entrega de la obra?
La responsabilidad puede recaer sobre distintos agentes intervinientes.
- El constructor, por una ejecución incorrecta o uso de materiales inadecuados.
- El arquitecto o proyectista, si el fallo proviene de errores en el diseño estructural.
- El director de obra, por no haber controlado adecuadamente la ejecución.
- El promotor, como figura jurídica que encarga y entrega la obra al cliente.
La LOE establece una responsabilidad solidaria en algunos casos, lo que significa que el afectado puede reclamar a cualquiera de ellos y será el juzgado quien determine el grado de culpabilidad.
¿Qué dice la LOE y el Código Civil sobre los plazos de reclamación?
- 10 años para reclamar defectos estructurales (garantía decenal)
- 3 años para defectos de habitabilidad
- 1 año para defectos de acabado
- 15 años (antes) o 5 años (ahora, tras reforma del Código Civil) para acciones personales derivadas de contratos
Estos plazos comienzan a contar desde la fecha de recepción de la obra o del acta de fin de obra.
Plazos para reclamar por defectos estructurales. Cómo calcularlos y qué documentos necesitas
¿Cuánto tiempo tienes para reclamar un defecto estructural?
El plazo para reclamar es de 10 años desde la entrega, siempre que el defecto estructural no haya sido provocado por un mal uso posterior o por una causa de fuerza mayor.
Es fundamental actuar con rapidez al detectar los primeros síntomas (como grietas o hundimientos), ya que si dejas pasar el tiempo, la reclamación puede prescribir.
Documentación imprescindible para afrontar una reclamación de forma segura
- Contrato de obra
- Acta de recepción
- Informes técnicos y periciales
- Fotografías del daño
- Póliza del seguro decenal
- Reclamaciones previas del cliente
- Presupuestos de reparación
Contar con esta documentación desde el primer momento es vital para defender tu posición en una posible reclamación.
Muchos constructores y promotores no conservan estos documentos correctamente o no solicitan un informe técnico a tiempo, lo que complica cualquier defensa legal.
Además, recuerda que el seguro de responsabilidad civil o el seguro decenal suelen requerir documentación específica para poder activar la cobertura, por lo que tenerlo todo en orden te da una gran ventaja.
Cómo protegerte como profesional de la construcción frente a estas reclamaciones
La mejor forma de protegerte es prevenir y documentar.
Veamos algunas recomendaciones importantes:
- Redacta contratos claros, incluyendo responsabilidades y exclusiones.
- Supervisa la ejecución con controles técnicos regulares.
- Documenta todo el proceso, desde el inicio hasta la entrega.
- Haz uso de informes técnicos y revisiones de terceros.
- Mantén activa una póliza de seguro RC para promotores y constructores con cobertura completa.
- Asegúrate de que el cliente firma el acta de recepción sin reservas.
- Consulta con asesores legales o técnicos ante cualquier sospecha de problema.
Y sobre todo, recuerda que contar con el respaldo adecuado no solo te protege económicamente, sino que transmite confianza al cliente y profesionalidad en cada proyecto.







